Quiero
pensar que nunca te fuiste, que simplemente decidiste pasar a otro plano y
esperar a que volviese a brillar el sol por encima de mi tejado, dando vida a
todo lo que florece y crece, aunque eso en parte sea gracias a ti.
Debo decirte
que nunca te he olvidado, has permanecido en mi mente y tanto ella como yo no
han querido sacarte; eres como el brillo de las estrellas que dan luz a mis
noches más oscuras, en las que ningún tipo de contaminación evita que seas
vista en tu toda plenitud.
Porque
siempre he pensado que el no poder tenerte solo ha sido para poder crecer por
separado, para alimentar la necesidad que nos tenemos, para aprender que uno
puede vivir solo, pero que mejor si cuento contigo; con tu fuerza para levantar
cualquier ánimo, y para creer que siempre podremos salir adelante.
Te he estado
recordando últimamente, y creo que ha llegado el momento de juntarnos, de poder
salir a flote, y por fin encontrar quien soy pero, en realidad, creo que nunca
llegué a perderte, al fin y a cabo, eres lo último que se pierde… ¿Verdad?
"El cielo es más oscuro cuando está a punto de amanecer."